NUEVA CRUZ DE GUÍA. Hermandad Salesiana de Penitencia de Nuestro Padre Jesús del Amor Despojado de sus Vestiduras y María Santísima de la Concepción. Cádiz
NUEVA CRUZ DE GUÍA.
Hermandad Salesiana de Penitencia
de Nuestro Padre Jesús del Amor Despojado de sus Vestiduras y María Santísima
de la Concepción. Cádiz
En 2026, la
hermandad, decidió sustituir la cruz de guía primigenia, que había procesionado
entre 2009 y 2025, por una de nueva, dos fueron las razones que justifican la
sustitución, la primera que la cruz no iba acorde con el estilo neobrarroco de
los faroles que la acompañaban y segunda que el peso de la cruz a sustituir era
muy grande y dificultoso para su uso procesional.
El
diseño de esta obra lleva la firma de Álvaro Abril Vela, nació en Granada en 1989, ciudad en la
que cursó la licenciatura de Bellas Artes y en la que también reside su taller
en el que desarrolla su labor como bordador y diseñador. Es reconocido como
uno de los artistas multidisciplinares
clave en la renovación de la estética cofrade andaluza. Galardonado con el Premio Cofrade a la Trayectoria (2026)
por COPE Motril,
Abril es célebre por su capacidad
para dotar de personalidad propia a cada imagen y enser, analizando la
fisonomía e identidad histórica de cada corporación.
Su taller es un referente
nacional con una vasta producción que abarca diversos campos del arte sacro: Pasos y Palios, Joyería, Ajuares y Bordados,
con obras repartidas especialmente en Andalucía, aunque tiene obras también en
Cáceres y Alcalá de Henares.
La cruz está realizada en metal con baño de plata de ley. Tiene
una altura de 220 cm
aproximadamente, y la intención tanto de la hermandad como del orfebre ha sido
que el peso fuese lo más liviano posible teniendo en cuenta los materiales
empleados.
La técnica de orfebrería,
presente en la cruz, hace que esta tenga un nivel de detalle excepcional,
adaptándose a un diseño de doble cara, con simbología distinta en la cruceta de
cada cara; el trabajo minucioso permite una diversidad de puntos de vista,
durante la procesión; los bordes de la cruz están delimitados por una moldura
que sirve para "encerrar" el diseño central y darle una estructura
arquitectónica sólida, evitando que la decoración vegetal parezca desordenada.
Estos relieves decorativos plateados parecen
"flotar" sobre las placas de nácar, que han sido cortadas
milimétricamente para encajar en los huecos, los motivos de rocalla y hojarasca
(motivos vegetales en forma de “S” y “C” de plata se superponen y se entrelazan con él.
El contraste entre el brillo metálico de la plata
y la iridiscencia orgánica del nácar crea una textura visual muy rica.
Es interesante observar como el repujado, no es una lámina fina, sino que
tiene un importante grosor, un relieve considerable que aporta robustez y
permite que la luz cree sombras muy marcadas, lo que hace que el diseño
"viva" cuando la cruz se mueve durante la procesión. Y como en
algunas zonas presenta una textura granulada, no pulida (es la denominada
técnica del mateado o picado=, que hace las partes pulidas y la pedrería
resalta mucho más por contraste.
Cruz de Guía,
Hermandad Despojado, detalle, cruceta detalle, vista posterior.
La combinación de plata, nácar y pedrería azul engastadas, no es solo una exhibición
de poderío artesanal, sino una muestra del "horror vacui" barroco
llevado a su máxima expresión de elegancia.
La cruceta es el corazón identitario de la
insignia, en el anverso se ha cincelado el escudo corporativo de la hermandad y
en el reverso la Cruz de Santiago (flordelisada y en punta de espada) sobre un
fondo de picado de lustre (punteado mate). De la cruceta emanan ráfagas de
rayos rectos y flamígeros (ondulados) que simbolizan la luz divina y el triunfo
de la Cruz.
Tanto el brazo superior como los laterales
(patíbulo) y la base (macolla) están rematados como templetes barrocos, aquí el
diseño abandona la bidimensionalidad para convertirse en una pieza de
microarquitectura. La cruz no termina simplemente en punta, sino que está
coronada por una estructura que recuerda a una linterna o un templete. En las esquinas se aprecian pequeñas
garitas o escaragüitas, en cierta forma estas torres abundantes en los
baluartes de Cádiz, contextualizan la cruz en la ciudad. En ellas se incrustan
los cristales en color azul (zafiros).
Este detalle es muy poco común en cruces de guía y eleva la categoría de la
pieza a la de una joya de orfebrería fina. El azul suele simbolizar la pureza o
el cielo.
Aunque en el brazo superior, no lleva una cartela
con el texto "INRI", la estructura superior tiene forma de torreón
que sustituye y embellece el lugar donde tradicionalmente iría el título de la
condena de Cristo, dándole un carácter de "Cruz Triunfal".
Las asas, están situadas en el estipe
vertical, no son meros accesorios, sino que están diseñadas como volutas
vegetales anatómicas. Su disposición a diferentes alturas facilita el
equilibrio del peso por parte del portador durante la estación de penitencia.
En la base, la transición hacia la
asta se realiza mediante un nudo piramidal invertido decorado con perillas y
una virola cincelada, asegurando la robustez necesaria para procesionar sin
perder la elegancia del conjunto.
Las imágenes utilizadas en esta
entrada son obra de Jesús Patrón, fotógrafo cofrade, y han sido obtenidas de
las redes sociales de la hermandad a la que agradezco, las informaciones y
facilidades dadas para su realización.
Copyright
Manuel Holgado García, 2026.0.27
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