LA LABOR DE LOS ANTIGUOS ALUMNOS EN LA CONSOLIDACIÓN Y DIFUSIÓN DE LA DEVOCIÓN Y EL CULTO A MARÍA AUXILIADORA EN CÁDIZ

 LA LABOR DE LOS ANTIGUOS ALUMNOS EN LA CONSOLIDACIÓN Y DIFUSIÓN DE LA DEVOCIÓN Y EL CULTO A MARÍA AUXILIADORA, EL EJEMPLO GADITANO.


Imagen de María Auxiliadora, iglesia de San Pablo. DB nº10 marzo 1922, p. 38.

En las primeras décadas del siglo XX, a lejanía y las dificultades de acceso desde el centro de Cádiz a la casa salesiana de San Ignacio, situada el barrio de extramuros, hacían difícil que los antiguos alumnos residentes en casco histórico, vinieran con frecuencia a la escuela salesiana, y este grupo se encontraban en la gaditana iglesia conventual de San Francisco, donde se reunían, atendidos por el franciscano, Padre Lerchundi, en torno al altar que María Auxiliadora tenía allí erigido.

La asociación gaditana comenzó su andadura en 1909, impulsada por el entonces director de la Casa, don Joaquín Bressan. Aunque la escuela se había fundado en 1904 y todavía no contaba con muchos egresados, el auge del colectivo se debió, en gran parte, a la incorporación de antiguos alumnos de la casa de Utrera que, a finales de la década de 1910, ya estaban asentados profesionalmente en Cádiz. Es indudable que este tipo de asociaciones pasan por momentos álgidos y otros de menor actividad; sin embargo, en aquellos años iniciales, Utrera se convirtió en un verdadero semillero de antiguos alumnos por toda Andalucía.


Joaquín Esteban de Puelles, rector San pablo 1921.09 DB nº4 octubre 1921, p. 13.

Desde 1919, Joaquín Esteban de Puelles y Espinosa de los Monteros ejerció como presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos de Cádiz. El padre Puelles era antiguo alumno de la casa de Utrera y, junto a otros exalumnos de Utrera y Sevilla, había entrado a formar parte de la asociación gaditana, así como otros jóvenes simpatizantes y colaboradores de la obra de Don Bosco, siendo pieza fundamental en la consolidación no solo de la asociación, sino sobre todo el culto a María Auxiliadora en Cádiz.

Don Joaquín ejerció su ministerio en Algeciras durante doce años antes de su etapa en Cádiz. Allí fundó y dirigió por un largo periodo el colegio de María Auxiliadora, invirtiendo en ello parte de su patrimonio personal para combatir el laicismo. Como auténtico mecenas, financió de forma anónima una suma considerable para las nuevas campanas de la torre parroquial de Algeciras.

Don Joaquín era una figura sencilla que contrastaba con la “opulencia de su cuna”, sacerdote ejemplar, virtuoso, modesto, delicado y con una educación exquisita; gran orador de palabra fácil y elocuente, confesor infatigable, celoso, cariñoso y afable. Aunque la asociación gaditana comenzó su andadura en 1909, él fue realmente el organizador de la misma. Organizó esta asociación en Cádiz con el beneplácito del entonces director de la Casa, D. Joaquín Bressan, y del obispo. En 1921 desempeñaba con éxito una cátedra en el Seminario de Cádiz. Anteriormente, había renunciado a otro cargo en el mismo centro por motivos de salud.

Fue designado en septiembre de 1921 rector de la iglesia de la Conversión de San Pablo en Cádiz; en mayo de 1925, se le identifica también como párroco de la iglesia castrense gaditana del Santo Ángel. Tras su nombramiento en San Pablo, impulsó el traslado de los cultos de la asociación desde la iglesia conventual de San Francisco a esta nueva sede.

Su hermano, D. Rafael M.ª, ejercía como abogado en Cádiz y también fue antiguo alumno de la casa de Utrera. Formó parte de la junta directiva de la asociación y, en mayo de 1925, se le identifica específicamente como presidente del Centro de Antiguos Alumnos (ubicado en la calle José del Toro, situado en el centro histórico; no hay que olvidar que la escuela salesiana estaba situada entonces en los extramuros de la ciudad). D. Rafael participó activamente en la comisión que gestionó el traslado de los cultos desde la iglesia de San Francisco a San Pablo, junto a otros miembros de la junta como Hontañón y Escobar.


Sres. de Puelles, donantes de la imagen. DB nº10 marzo 1922, p. 37.

Junto a su esposa, D.ª Luisa F. Jiménez, donó la imagen de María Auxiliadora a la iglesia de San Pablo. Realizó la donación utilizando el dinero de un seguro personal que ya no necesitaba, como un acto de gratitud por haber superado una juventud difícil, llena de trabajos y penas familiares tras la pérdida de su madre.


Altar efímero de María Auxiliadora, iglesia de San Pablo. DB nº5 noviembre 1921, p. 4.

La entrega se realizó el 24 de mayo de 1922. La imagen fue realizada en los talleres de Sarriá (Barcelona) y se caracteriza por ser de madera policromada, encarnada y estofada. El altar se construyó previamente, en septiembre de 1921, antes de tener la imagen definitiva. Este altar fue una solución "improvisada" para la llegada de la imagen a la iglesia de San Pablo, pero tuvo tanto éxito que la gente pidió que no se retirara. La revista Don Bosco (DB) resalta la labor de un antiguo alumno anónimo que, por modestia, no quiere revelar su nombre, pero que fabricó el altar físicamente (aserrando tablones y decorándolo).

D. Rafael fue el creador de la revista mensual gratuita «Don Bosco», órgano de la Asociación de Antiguos Alumnos.


Estampa conmemorativa de la bendición de la imagen de María Auxiliadora, mayo 1922.


Estampa conmemorativa de la bendición de la imagen de María Auxiliadora, mayo 1922, reverso.

En 1925, en las fiestas de mayo, se inauguraba un retablo en el taller de carpintería de la escuela salesiana de Cádiz, realizado en madera y de estilo neogótico, con una anchura de 250 cm aproximadamente.

Dos son las razones que nos llevan a atribuir la autoría de este retablo a los talleres salesianos gaditanos. La primera es la similitud con otros retablos producidos en ese taller y que tenemos perfectamente documentados; además, todos los retablos producidos por este taller son de este estilo (un estilo poco costoso, dicho sea de paso).


Altar de María Auxiliadora en San Pablo. DB año V nº51 1925 p. 893.

El retablo, situado en el primer tramo del lado del Evangelio, resulta poco ostentoso. Era de planta lineal y constaba de mesa de altar y un único cuerpo con hornacina de fondo plano para la imagen, rematada con un arco apuntado de intradós polilobulado. Estaba flanqueada por dos bandas rectangulares decoradas con molduras, algo más bajas que la hornacina, y otras dos exteriores aún más bajos, con la parte superior en diagonal para facilitar la transición de las bandas interiores.

El ático del retablo está formado por un pináculo semicircular horadado que se remata con una cruz griega profusamente decorada. En el guardapolvo del retablo se alternan esbeltas agujas y dos cruces de cinco brazos sobre las bandas interiores. En las agujas altas exteriores se sitúan dos pequeñas tallas de ángeles alados.

En junio de 1927 se produjo el traslado del presidente fuera de la ciudad. El reverendo padre don Joaquín Esteban de Puelles y Espinosa de los Monteros fue nombrado cura ecónomo de la parroquia de Santiago, en la localidad de Medina Sidonia. Debido a su marcha de Cádiz, tuvo que dejar sus funciones locales (la presidencia y la fundación de la Casa del Antiguo Alumno), por lo que don Antonio Vela fue nombrado nuevo presidente. Don José Joaquín volvería a Cádiz como párroco propio de la de San Lorenzo en 1928.

El cambio de rector en San Pablo y el traslado a Asturias de Francisco Cervera (director de la revista DB) provocaron que el culto a María Auxiliadora languideciese. Desde 1931 dejamos de tener noticias de esos cultos, momento que coincide con el asalto a diversas iglesias gaditanas el 11 de mayo de 1931. Sabemos también que en ese año la familia Puelles, donante de la imagen, pidió a la rectoría la devolución de la misma, sin duda para preservarla de asaltos en su domicilio familiar.

Este retablo ha desaparecido totalmente; probablemente se desmontó a mediados del siglo XX. Sabemos que en la década de los 70 había piezas del mismo en el almacén de la Hermandad del Ecce Homo.


María Auxiliadora, en la actualidad, iglesia castrense San Francisco de San Fernando.

La Asociación de Antiguos Alumnos de San Fernando (formada por exalumnos de la escuela sindical de Puerto Real, que los Salesianos dirigieron entre 1950 y 1970), solicitó al entonces director de Cádiz, D. Francisco Vázquez, en 1996, la imagen de María Auxiliadora (la donada por Rafael de Puelles). Esta terminó vinculada a otra iglesia de San Francisco, en este caso la Parroquia Vaticana y Castrense de San Francisco de Asís, en San Fernando. Allí, la imagen se sitúa actualmente sobre una repisa en el muro exterior de la nave de la Epístola.

Este artículo ha sido publicado en las páginas 26 y 27 del nº 776 de la revista Don Bosco en España, Os adjunto las citadas páginas.




Copyright Manuel Holgado García, 2026.05.29

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